¿Pueden perjudicar las publicaciones en redes sociales su Reclamo de Incapacidad?
La versión resumida
- Sí, la SSA y las compañías de seguros pueden revisar, y de hecho revisan, la actividad pública en las redes sociales a la hora de evaluar las solicitudes de prestación por discapacidad.
- Una simple publicación en la que se diga «buenos días», una foto de viaje o un chiste en el pie de foto pueden interpretarse erróneamente como prueba de que tu enfermedad no es tan limitante como afirmas.
- No tienes por qué desaparecer de Internet. Solo tienes que actuar de forma consciente, configurar la privacidad, redactar bien los pies de foto y mantener la coherencia con lo que transmites.
- Si tu actividad ya ha suscitado dudas, podemos ayudarte. Empieza por nuestra encuesta sobre SSD y nos aseguraremos de que tu reclamación sea irrefutable.
En este artículo
- Por qué las redes sociales son importantes en las reclamaciones por discapacidad
- Cómo utilizan las redes sociales la SSA y las compañías de seguros
- Los tipos de publicaciones que pueden perjudicar tu reclamación
- Cómo se malinterpretan las publicaciones en las redes sociales
- ¿Cuáles son los riesgos reales para tu reclamación?
- Cómo proteger tu caso en las redes sociales
- Preguntas Frecuentes
Si eres como la mayoría de la gente, probablemente dediques algo de tiempo cada día a navegar por las redes sociales. Quizá publiques una foto, compartas una novedad o comentes la publicación de un amigo sin siquiera pensarlo dos veces. Te parece normal porque lo es. Las redes sociales se han convertido en parte de la vida cotidiana, y es algo de lo que la mayoría de la gente no se da cuenta de que puede tener repercusiones en un asunto tan serio como una reclamación por discapacidad.
Pero esto es lo que tienes que entender. El impacto de las redes sociales en una solicitud de prestación por discapacidad puede ser mucho mayor de lo que la mayoría de la gente espera. Una sola foto o comentario que a ti te parezca inofensivo puede ser interpretado de forma muy diferente por alguien que revise tu caso. Las publicaciones no siempre muestran el panorama completo, y las personas que no conocen tu situación pueden interpretarlas de formas que, en realidad, no se corresponden con tu realidad.
Precisamente por eso, el equipo de Liner Legal ha recopilado esta información: para ayudarte a saber en qué debes fijarte y cómo proteger tu reclamación.
Por qué las redes sociales son importantes en las reclamaciones por discapacidad
Cuando solicitas prestaciones por discapacidad, lo más importante es la coherencia. Lo que le comuniques a la Seguridad Social sobre tu afección debe coincidir con lo que reflejan todos tus historiales médicos y con cómo es tu vida cotidiana. Ahí es donde las redes sociales cobran más importancia de lo que la mayoría de la gente cree. El efecto de las redes sociales en una solicitud de prestaciones por discapacidad entra en juego porque tu actividad en línea puede considerarse un reflejo fiel de tu vida real, incluso cuando quizá no cuente toda la historia.
Piénsalo de esta manera: si en tu solicitud indicas que tienes problemas de movilidad o fatiga, pero en tus redes sociales aparecen fotos tuyas en eventos o de viaje, la persona que revise tu caso podría empezar a hacerte preguntas. Esto se debe a que la actividad en las redes sociales puede considerarse una prueba informal en el marco de una solicitud de prestación por discapacidad, aunque sea incompleta o se saque completamente de contexto.
Hay algo más que debes tener en cuenta. Tu huella digital te sigue a todas partes. Ni siquiera las cuentas privadas están siempre completamente ocultas, sobre todo en determinadas investigaciones. Eso significa que lo que publicas, en lo que te etiquetan y lo que otros comparten sobre ti puede formar parte del panorama general que tienen en cuenta quienes toman las decisiones.
Cómo utilizan las redes sociales la SSA y las compañías de seguros
Entonces, ¿cómo es que la Seguridad Social o las compañías de seguros llegan a ver tus publicaciones? No es que haya alguien vigilando tu perfil todos los días, pero en determinadas situaciones tu actividad en línea puede influir en la forma en que se evalúa tu caso.
Con el seguimiento de las redes sociales por parte de la SSA, la Administración de la Seguridad Social puede consultar información disponible públicamente si surgen dudas sobre tu solicitud. Esto no ocurre en todos los casos, pero puede suceder durante las revisiones o investigaciones cuando la información facilitada no coincide del todo. Buscan cualquier dato que respalde o contradiga lo que figura en tu expediente.
Las compañías de seguros suelen ir un paso más allá. Mediante la vigilancia de las redes sociales, los investigadores privados de las compañías de seguros pueden buscar activamente contenido en línea, publicaciones públicas, fotos, vídeos e incluso cosas en las que otras personas te hayan etiquetado.
Esto es lo que debes saber. No se trata solo de lo que publicas tú mismo, sino también del contenido compartido, los comentarios, las etiquetas de ubicación y las publicaciones antiguas que siguen siendo visibles. Los investigadores pueden reconstruir una imagen a partir de pequeños detalles procedentes de diferentes sitios de Internet.
Por eso es tan importante estar al tanto de lo que se publica en las redes sociales. Incluso algo que parezca no tener relación con tu enfermedad puede acabar siendo analizado como parte de tu solicitud y tenerse en cuenta a la hora de tomar una decisión sobre tu seguro de incapacidad. Esto resulta especialmente arriesgado en el caso de enfermedades con síntomas variables, como el COVID prolongado o enfermedades invisibles como el lupus o la esclerosis múltiple, en las que una sola publicación sobre un «buen día» puede interpretarse erróneamente como tu capacidad habitual.
Los tipos de publicaciones que pueden perjudicar tu reclamación
Hablemos de lo que realmente aparece en las redes sociales y de cómo puede afectar a tu caso. El impacto de las redes sociales en una solicitud de prestación por discapacidad suele reducirse a publicaciones concretas que a ti te parecen inofensivas, pero que pueden suscitar dudas en la persona que revise tu expediente.
Las fotos son uno de los ejemplos más claros. Si publicas una foto tuya de viaje, asistiendo a un evento o simplemente saliendo con amigos, puede interpretarse como una señal de que eres más activo de lo que sugieren tus afirmaciones. Lo mismo ocurre con actividades como ir al gimnasio o estar al aire libre. Aunque ese momento te haya dejado agotado, la foto solo muestra una parte de la historia.
Además, hay publicaciones que parecen contradecir tus limitaciones. Por ejemplo, si en tu solicitud explicas que tienes dificultades para estar de pie, caminar o concentrarte, pero en tus redes sociales se te ve realizando actividades que parecen exigentes desde el punto de vista físico o mental, eso puede generar dudas. Así es como un caso de discapacidad relacionado con las redes sociales puede empezar a tomar forma en función de lo que otros ven en Internet.
Otra cosa que hay que tener en cuenta es lo que llamamos «días buenos». Puede que haya días en los que te sientas un poco mejor y decidas hacer algo divertido. Eso es totalmente normal. Pero cuando se publica ese momento, puede interpretarse como tu capacidad habitual en lugar de como una excepción poco frecuente.
Los comentarios también pueden causar problemas. Una broma, un comentario espontáneo o algo que se haya dicho con intención positiva puede interpretarse al pie de la letra. Y no se trata solo de tus publicaciones. Si un amigo te etiqueta en una foto o comparte algo sobre ti, ese contenido también puede relacionarse con tu caso.
Cómo se malinterpretan las publicaciones en las redes sociales
Aquí es donde las cosas se complican. Aunque tus publicaciones sean totalmente sinceras, pueden malinterpretarse. El efecto de las redes sociales en una solicitud de prestación por discapacidad suele depender de cómo interpretan los demás lo que ven, y no de lo que realmente pretendías mostrar.
Un simple instante se trata como si fuera parte de tu día a día. Una foto puede mostrarte sonriendo, de pie o haciendo alguna actividad. Pero esa foto no refleja el esfuerzo que te supuso, cuánto tiempo pudiste realizar esa actividad ni cómo te sentiste después.
Las publicaciones antiguas pueden volver a aparecer en cualquier momento. Es posible que algo que compartiste hace meses o incluso años siga siendo visible. Los revisores no siempre prestan mucha atención a las fechas, lo que puede hacer que la actividad pasada parezca más reciente.
Solo se prestan atención a ciertos detalles. La persona que revise tu caso podría centrarse exclusivamente en una foto o un comentario e ignorar el resto de tu historial médico. Esa visión selectiva puede crear una imagen que no se corresponda con la realidad.
Una actividad breve se confunde con la capacidad a tiempo completo. Ser capaz de hacer algo durante un breve periodo de tiempo —el tiempo que se tarda en hacer una foto— no significa que puedas hacerlo de forma constante, repetida o durante toda una jornada laboral. Pero en Internet, esa diferencia no siempre resulta evidente.
¿Cuáles son los riesgos reales de tu solicitud de prestación por discapacidad?
Cuando hablamos de redes sociales y reclamaciones por discapacidad, hay consecuencias muy reales que pueden afectar a tu caso de manera significativa. Los riesgos se manifiestan de diversas formas:
Denegación o retraso. Si algún dato de tu perfil suscita dudas, es posible que la tramitación de tu solicitud se prolongue mientras la SSA lo examina con mayor detenimiento. En algunos casos, ese examen más minucioso da lugar a una denegación si la información no parece coincidir con tus registros.
Pérdida de credibilidad. Tu caso se basa en la coherencia. Cuando la actividad en las redes sociales relacionada con tu solicitud de prestación por discapacidad parece contradecir tus declaraciones, los responsables de tomar la decisión empiezan a cuestionar la veracidad de tu solicitud.
De la publicación a las pruebas
Cómo una sola publicación pasa a formar parte de tu reclamación
Tu publicación
Una foto, un comentario, una etiqueta, cualquier cosa que sea visible públicamente.
Comienza la revisión
La SSA o la aseguradora revisan la actividad disponible públicamente.
Captura de pantalla guardada
La publicación se guarda y se añade a tu expediente.
Aplicado a tu caso
La captura de pantalla aparece en una audiencia o en la revisión de una reclamación.
La diferencia entre lo que muestra la publicación y cómo fue realmente tu día es lo que hace que se denieguen las reclamaciones.
Solicitudes de pruebas adicionales. Es posible que se te pida que facilites más historiales médicos, más documentación o más tiempo. Los retrasos se acumulan.
Repercusión en la vista. Si tu caso llega a una vista, esas publicaciones pueden volver a salir a colación. En ese momento, es posible que se comenten directamente, lo que podría influir en la valoración general de tu caso.
Cómo proteger tu expediente de discapacidad en las redes sociales
Unos pequeños cambios en la forma en que utilizas las redes sociales pueden marcar una gran diferencia. El impacto de las redes sociales en una solicitud de prestación por discapacidad no significa que tengas que desaparecer por completo de Internet, pero sí que debes ser consciente de lo que compartes:
- Revisa y ajusta tu configuración de privacidad. Configura tus perfiles como privados siempre que sea posible. Aunque esto no garantiza que todo quede oculto, sí limita lo que se ve a simple vista.
- Ten cuidado al publicar actividades físicas. Antes de publicar, pregúntate qué impresión podría causar en alguien que no conozca tu situación al completo. Incluso una actividad breve puede interpretarse erróneamente como algo que haces habitualmente.
- Piensa bien en los pies de foto y en el tono que utilizas. Lo que escribes es tan importante como lo que muestras. Las bromas, el sarcasmo o un lenguaje excesivamente positivo pueden interpretarse al pie de la letra.
- Limita las menciones y revisa lo que otros publican sobre ti. Las menciones de amigos y familiares también pueden formar parte de tu presencia en Internet. Ajusta tu configuración para poder revisar las menciones antes de que se publiquen.
- Plantéate tomarte un descanso mientras se tramita tu reclamación. Si tu caso está en curso, dejar de publicar puede eliminar el riesgo adicional.
- Evita borrarlo todo de golpe. Puede parecer la opción más segura, pero eliminar grandes cantidades de contenido de una sola vez puede suscitar dudas en algunas situaciones.
- Céntrate en mantener la coherencia de ahora en adelante. Lo mejor es asegurarte de que tu presencia en Internet se ajuste a lo que indica tu declaración sobre tu afección.
Estamos aquí para ayudarte a defender tu caso
Cuando se trata de una solicitud de prestación por discapacidad, cada detalle cuenta, y eso incluye lo que aparece en Internet. El impacto de las redes sociales en una solicitud de prestación por discapacidad puede influir en cómo se valora tu caso, incluso cuando tus publicaciones no reflejan toda la realidad. Por eso, contar con el equipo adecuado que te respalde marca una gran diferencia.
En Liner Legal, trabajamos a tu lado para ayudarte a defender tu reclamación desde todos los ángulos. Sabemos cómo se examinan las pruebas y conocemos lo que buscan quienes toman las decisiones. Te orientamos sobre qué hacer, qué evitar y cómo asegurarte de que tu caso mantenga la coherencia de principio a fin. Tanto si estás solicitando prestaciones, tramitando un recurso de apelación o preparándote para una vista, estamos aquí para ofrecerte el apoyo que necesitas.
Las redes sociales forman parte de nuestra vida cotidiana. Unos pequeños cambios en la forma de utilizarlas pueden ser de gran ayuda para proteger tu caso.
Analizaremos tu situación y te ayudaremos a asegurarte de que tu reclamación, así como tu huella digital, jueguen a tu favor.
Preguntas Frecuentes
¿Puede la SSA acceder a mis cuentas privadas en las redes sociales?+
La SSA suele consultar la información disponible públicamente, y las cuentas privadas suelen estar fuera de su alcance a través de los canales oficiales. Sin embargo, las cuentas privadas no siempre son seguras: terceros pueden hacer capturas de pantalla y compartir el contenido, tus amigos pueden etiquetarte y, en determinadas investigaciones por fraude, se profundiza más en la investigación. Lo más prudente es partir de la base de que cualquier cosa que publiques podría acabar saliendo a la luz.
¿Debería borrar mis cuentas en las redes sociales antes de solicitar la prestación por discapacidad?+
Borrarlo todo de golpe puede, de hecho, levantar sospechas y parecer sospechoso. Lo mejor es reforzar la configuración de privacidad, dejar de publicar contenido relacionado con tus actividades y revisar una por una las publicaciones existentes. Si no estás seguro de qué eliminar, pregúntanos primero.
¿Es posible que una sola publicación haga que me denieguen mi solicitud de prestación por discapacidad?+
Sí, en algunos casos. Una sola foto que se interprete erróneamente como una muestra de capacidad física puede contribuir a que se deniegue la solicitud, sobre todo cuando parece contradecir las limitaciones que has indicado. Lo más habitual es que una sola publicación no sea por sí sola motivo de denegación, pero sí que dé pie a un escrutinio adicional que conduzca a ella.
¿Las compañías de seguros también pueden vigilar mis redes sociales?+
Sí. Las aseguradoras privadas pueden supervisar —y de hecho lo hacen— la actividad en las redes sociales públicas, y a menudo van más allá que la SSA, recurriendo a investigadores privados y a medidas de vigilancia. Si tienes una solicitud de prestación por incapacidad de larga duración además del SSDI, da por hecho que ambas entidades te están vigilando.
¿Qué tipo de publicaciones en redes sociales son las que más pueden perjudicar mi reclamación?+
Fotos de actividades (viajes, eventos, gimnasio, actividades al aire libre), publicaciones que contradigan las limitaciones que has indicado, publicaciones del tipo «buenos días» que no reflejen tu realidad cotidiana y comentarios o bromas improvisadas que puedan interpretarse al pie de la letra.
