La SSA y las compañías de seguros revisan habitualmente las redes sociales al evaluar las solicitudes de prestación por discapacidad. Una sola publicación puede convertirse en una prueba que se utilice en tu contra. A continuación te explicamos exactamente qué es lo que buscan, por qué una foto en la que se te ve pasando un buen rato puede perjudicar una solicitud real y cómo protegerte sin tener que desaparecer de Internet.
