En este artículo
- Por qué las solicitudes de prestación por migraña son más complicadas que la mayoría de las solicitudes de prestación por discapacidad
- Las dos vías para que se apruebe una solicitud de prestación por incapacidad por migraña
- Las pruebas sobre la migraña que pueden decidir el resultado de tu caso
- Cómo puede ayudarte Liner Legal con tu solicitud de prestaciones por migraña en el marco del SSDI
Si sufres migrañas graves, ya sabes que llamarlas «solo un dolor de cabeza» no tiene nada que ver con la realidad. Un ataque intenso puede dejarte fuera de combate durante todo un día, o incluso varios, obligándote a quedarte tumbado boca arriba en una habitación oscura y silenciosa mientras el mundo sigue girando sin ti. Por eso, cuando esos ataques empiezan a costarte puestos de trabajo e ingresos, es normal preguntarse si la Seguridad Social reconocerá lo que estás pasando. La respuesta corta es sí, las migrañas pueden darte derecho a prestaciones. La respuesta más detallada es que estas solicitudes pueden requerir una estrategia bien definida, y es útil saber por qué antes de iniciar el proceso de tramitación.
Por qué las solicitudes de prestación por migraña son más complicadas que la mayoría de las solicitudes de prestación por discapacidad
Aquí es donde radica el reto… La Seguridad Social mantiene un manual de afecciones, a menudo denominado «Libro Azul», que permite que una persona pueda optar automáticamente a las prestaciones. Las migrañas no figuran en él. No hay una entrada específica para ellas, lo que significa que no basta con señalar un diagnóstico y marcar una casilla. Así pues, la respuesta a la pregunta «¿pueden las migrañas dar derecho a una prestación por discapacidad?» es sí, pero nunca lo conseguirás solo con el diagnóstico.
La cosa se complica aún más. Las migrañas no se ven en una resonancia magnética ni en una tomografía computarizada, como sí lo harían un tumor o una fractura. No existe ningún análisis de sangre que demuestre el nivel de dolor que sientes. La mayor parte de las pruebas residen en lo que tú y tu médico podáis describir, lo que hace que la documentación cobre una gran importancia. Una reclamación que se base únicamente en un «tengo migrañas terribles» no va a prosperar. Una reclamación que se apoye en un historial documental detallado y coherente tiene posibilidades reales de prosperar.
Las dos vías para que se apruebe una solicitud de prestación por incapacidad por migraña
Básicamente, hay dos formas principales de que una solicitud de prestación por incapacidad por migraña prospere, y conocerlas ambas puede ayudarte a orientar tu caso en la dirección correcta.
La primera vía es la equivalencia médica. Dado que en el «Libro Azul» no existe ninguna categoría específica para los dolores de cabeza, la Seguridad Social recurre a la categoría correspondiente a la epilepsia, que figura en el apartado 11.02, ya que las migrañas y las crisis epilépticas comparten muchos aspectos clínicos. La agencia lo detalló en una resolución denominada SSR 19-4p, que sirve de guía para evaluar los trastornos de cefalea primaria. Para «cumplir» con ese criterio, tus historiales médicos deben demostrar, por lo general, que, incluso siguiendo el tratamiento prescrito, sigues padeciendo migrañas aproximadamente una vez a la semana durante al menos tres meses consecutivos. Existe también otra opción, que consiste en sufrir ataques aproximadamente cada dos semanas durante tres meses, junto con una limitación notable en un ámbito como el funcionamiento físico, la concentración o la capacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas. Puede consultar las propias directrices de la agencia para estas solicitudes de prestaciones neurológicas en las listas oficiales del «Blue Book».
La segunda vía es tu capacidad funcional residual, o RFC. Es aquí donde, de hecho, se ganan la mayoría de las solicitudes de incapacidad por migraña crónica. Aunque tus ataques no se ajusten perfectamente a los criterios de la epilepsia, la Seguridad Social tiene que tener en cuenta cómo limitan tu capacidad para desempeñar un trabajo. Si tus migrañas te obligan a faltar varios días al trabajo cada mes, o te impiden concentrarte de forma fiable, o te obligan a ausentarte a mitad de turno para tumbarte, esa imprevisibilidad puede descartar la posibilidad de un empleo estable. Ningún empresario puede contar con alguien que desaparece durante dos días sin previo aviso, y esa es la realidad que refleja un análisis de la RFC.
Las pruebas sobre la migraña que pueden decidir el resultado de tu caso
Dado que hay tanto en juego en una buena documentación, es aquí donde tu esfuerzo te reportará mayores beneficios. La herramienta más eficaz que puedes utilizar es un diario de las migrañas. Anotar cada crisis, su fecha, cuánto duró, el nivel de dolor en una escala del uno al diez, cualquier aura o síntoma previo, tus factores desencadenantes y si la medicación te ayudó, crea exactamente el tipo de registro detallado que la Seguridad Social quiere ver. Si lo llevas de forma constante durante meses, ese diario convierte un sufrimiento vago en pruebas contundentes e irrefutables.
Además del diario, también te conviene mantener una relación sólida con el neurólogo que te trata, disponer de notas detalladas que demuestren que realmente has seguido los tratamientos recetados en lugar de saltártelos, y tener constancia de cómo las migrañas han persistido a pesar de haber recibido esa atención médica.
Nuestro último vídeo de YouTube ofrece información muy útil sobre los aspectos clave para que prospere una solicitud de prestación por discapacidad por migrañas. Puedes verlo aquí.
Una declaración de un antiguo empleador en la que se describan los turnos que faltaste o las tareas que no pudiste terminar puede aportar una gran validez a tu solicitud, ya que relaciona tu afección directamente con el ámbito laboral y muestra cómo te ha limitado en tu capacidad de rendimiento. En lo que respecta a las migrañas y al SSDI, la diferencia entre una denegación y una aprobación no suele radicar en cuánto te duele. Se trata de lo bien documentada que esté tu afección y de cuánto de ella quede reflejado por escrito. Para tener una visión más amplia de lo que la agencia espera encontrar en las pruebas médicas, merece la pena leer la página de requisitos probatorios de la Seguridad Social.
Cómo puede ayudarte Liner Legal con tu solicitud de prestaciones por migraña en el marco del SSDI
Los casos de migraña pueden resultar complicados. Es totalmente posible ganarlos, pero es extremadamente importante prepararse adecuadamente para estas reclamaciones, y el carácter invisible de la afección hace que los peritos suelen mostrarse un poco más escépticos al principio. Ese es precisamente el tipo de casos difíciles que a nuestro equipo le gusta asumir.
En Liner Legal, ayudamos a clientes de los 50 estados a solicitar prestaciones del SSDI, del SSI y por incapacidad a largo plazo, y sabemos cómo plasmar el caos diario que suponen las migrañas crónicas en un lenguaje que la Seguridad Social realmente valore. Te ayudaremos a elaborar el diario y el historial médico, a orientar tu caso hacia la vía con más posibilidades de éxito y estaremos a tu lado si una denegación implica que ha llegado el momento de una audiencia o de dar un paso más allá. Tú nos cuentas tu historia y nosotros nos encargamos de la estrategia.
Si las migrañas te han impedido trabajar y estás cansado de luchar contra esto por tu cuenta, hablemos. Solicita hoy mismo una revisión gratuita de tu caso. La conversación no te cuesta nada, y no cobramos a menos que consigamos que te concedan las prestaciones.
